Nuestro primer hueso roto

Como suele ocurrir, estas cosas ocurren en el momento más inesperado y normalmente con el don de la oportunidad. En este caso la oportunidad ha surgido cuando parecía que Héctor arrancaba bien y con ganas el tercer trimestre y cuando tenemos en 2 semanas la sesión de fotos para el recordatorio de la comunión. El caso es que Héctor ha tenido un accidente jugando en el parque contra un árbol y el árbol se veía bien pero a Héctor se le ha roto un hueso metacarpiano.

Héctor enyesado

Para salvar el primer obstáculo hablaré con los profes de Héctor la próxima semana para ver qué alternativas nos ofrecen por tener la mano derecha perjudicada. Supongo que no será el primer niño que tiene un accidente similar.

Y para el segundo se me ocurren muchas opciones: intentar retrasar más las fotos, que salga con el brazo enyesado que tampoco pasa nada o utilizar una técnica muy conocida: el photoshop 😉

Esperemos que luzca su primera escayola con garbo. A ver qué aventuras nos deparan en estas 3 semanas 😀