Dos de mis aficiones

… y una foto que resume las dos:

La que conduce es la misma que escribe estas líneas, y el «paquete» es Silvia que ya la conocéis de otras entradas y/o comentarios. Y la moto, pues es mi motito para los que todavía no la conocéis.

El día de la foto íbamos a la boda de Gruñón vestidas para la ocasión (¡qué bien nos lo pasamos!)… y os cuento una de las anécdotas de ese día. No teníamos gasolina para llegar a Cecebre (lugar de la boda) y paramos en la gasolinera para que nos llenasen el depósito. Lo normal es que siempre haya que esperar a que alguien venga a echarte la gasolina… pero ese día, acudieron corriendo dos empleados de la gasolinera… ¿por qué sería? 😉