Me rindo… por ahora

Hoy he entregado mi rendición al equipo específico de educación. En parte siento haberme rendido porque creo tener razón pero en parte siento liberación por hacer lo mejor para Inés. Mi rendición ha consistido, después de hablar con orientación del cole, con el equipo específico de educación y con no sé cuantas personas y escritos, en hacer lo que me mandaban que ha sido solicitar la plaza en el colegio de educación especial Aspanaes y con todas las facturas a mi cargo, por supuesto.

Sé que a Inés le debería corresponder una educación de calidad y gratuita como a todo niño «normal» pero la realidad no es así. A día de hoy la integración para niños como Inés, con un gran retraso en su desarrollo, es todavía ciencia ficción… porque ¿de qué me sirve dejarla en una clase en dónde no van a trabajar con ella?

Mi petición a educación consistía en que en lugar de poner las 3 personas de apoyo que necesitaría Inés en el colegio público que pagasen los gastos de la escolarización en Aspanaes. Ellos se agarran en que estamos en época de austeridad y apelan a mi moral en plan «tú como madre ya sabes lo que es lo mejor», que vamos, que ellos no sueltan un duro y ya verán si soy buena madre o no.

Pues como creo que soy buena madre, a pesar de lo que puedan opinar, y como estoy en plena oposición y ya he perdido demasiado tiempo con esta gente, voy a ser obediente y voy a dejar de luchar… por el momento. Este curso la matricularé en Aspanaes, pagaré las facturas e intentaré pedir las ayudas que me correspondan, aunque como soy rica (tenemos 2 sueldos y piso propio) me temo que todo saldrá de esa riqueza. El próximo curso ya sin la oposición ya lucharé lo que haga falta… pero ahora no puedo. Me flaquean las fuerzas físicas y psicológicas… porque me enveneno cada vez que tengo que hacer un papeleo más… y ahora tengo que estar concentrada en mi próximo examen que también es un bien para Inés.

Y no malinterpretéis que estoy apenada por enviarla a Aspanaes. Ese centro me encanta. Creo que es la mejor atención que puede recibir mi muñequita. Lo que me corroe es el tener que rendirme… por ahora 😉