Hace tiempo que quería contar nuestra experiencia con la Consellería de Educación en cuanto a la escolarización de Héctor e Inés. En los dos casos he tenido mis batallas debido a las circunstancias de Inés. Os lo voy a contar así un poco por encima… por eso de no aburrir… y para que veáis el caso con el que voy a enlazar… que aunque nada tiene que ver en cuanto a sucesos sí que demuestra que en cuanto a Educación no vamos bien.
Nuestra primera batalla data de marzo-abril de 2008 cuando entregamos la solicitud de Héctor en el colegio público más cercano a casa. En esa solicitud hacíamos constar que teníamos 7 puntos (5 de la zona + 1 de minusvalía de Inés + 1 de familia numerosa) pero no podíamos justificarlos debido a que en la Vicepresidencia de Igualdade e Benestar (minusvalías) llevaban demasiado retraso en las solicitudes (más de 3 meses!!!) y no nos llegaba la respuesta en plazo. Recorrimos muchos despachos de Educación y de Benestar con todos los informes de Inés en el que estaba claro que había una minusvalía y que no tenemos una “alergia al marisco” y aunque todos nos decían que teníamos razón nadie expidió el papel que nos justificase esos puntos. Al final, metidos en plena guerra, el consejo escolar del colegio se mojó (en vista de que nos iban a conceder los puntos) y nos los contabilizaron sin llegar los papelorios (que llegaron durante el verano antes de empezar el curso… y los entregamos en Educación!! no vayan a pensar que _robamos_ 2 puntos por alguna extraña razón que no fuese ir al colegio más cercano). Primera batalla “ganada”: Héctor va al colegio con el resto de niños del vecindario y cuando nosotros no podemos llevarlo/recogerlo tenemos el apoyo de nuestros vecinos que nos echan una mano siempre que pueden.
La segunda batalla surge 2 años después (marzo de este año 2010) cuando toca la escolarización de Inés… que ya sabemos que tiene problemillas de salud
Inés ya no tiene problemas de puntos. Con sus 14 puntos aparece ya como primera de la lista en el colegio de Héctor. Nuestro problema con Educación surge cuando solicitamos al equipo específico que valore a Inés y que nos concedan permanecer un año más en la guardería ya que todavía está muy “verde”. Aunque a priori parece que no hay problemas ya que todo lo hicimos con mucho tiempo de antelación y todos opinan que es lo mejor para Inés, la respuesta para la matrícula (renovación en la guarde o matrícula en el cole) no daba llegado…. y así llegamos hasta la semana que acababa el plazo… y de nuevo, recorrido de despachos a ver qué pasaba. Resultó que el expediente de Inés no se sabe muy bien en qué punto se quedó entre Educación y Traballo (los primeros decían que lo tramitaron y los segundos que no les había llegado). ¿Y qué pinta aquí Traballo? pues que las guarderías dependen de esta consellería y también tienen que dar su ok. Al final otro final feliz, aunque fuera de plazo (la guardería se ha portado y nos ha esperado) nos han concedido el aplazar la escolarización de Inés un año más y Educación ya sabe que existe Inés.
Pues ya veis: vueltas, vueltas y más vueltas (mañanas perdidas de trabajo) para conseguir lo que es normal en cualquier familia… y claro, nosotros con Inés no tenemos la agenda apretada ni nada. Inés nos ha traido mucha vida social
Aunque la enfermedad de un hijo es algo duro, más duro es su muerte. Esto lo ha tenido que sufrir una compañera mientras su hijo lo tenía a cargo de Educación. Está claro que ocurren accidentes y que algunos son evitables y otros no (de ahí la palabra accidente). El caso de Diego parece que es un accidente de los que se pueden evitar ya que tiene que ser parte de la rutina de un cole supervisar a los niños (sobretodo cuando están en actividades con cierto riesgo). Sin entrar en estos detalles, lo que a mi me preocupa e indigna es como han tratado a esos padres. Como en lugar de darles cariño les han hecho peregrinar por la Administración como si no tuviesen ya una carga suficiente. Por favor, no dejéis de leer como lo cuenta su madre en este enlace y en este otro y podréis vosotros mismos formar vuestra propia opinión de si contamos de/con Educación o no.







